ESPIANDO UN CUADRO

Joan Miró

“Naturaleza muerta con zapato viejo” 

Joan Miró. (1937)


Este cuadro fue pintado en el mismo año que el Guernica de Picasso y encara la Guerra Civil de España de un modo completamente distinto, con un matiz de amenaza, de distorsión, de horror latente. Picasso va directamente al tema, casi exento de metáforas. Incluso Picasso pinta por encargo del gobierno republicano y quiere ser grandioso y violentar.
Miró con humildad y sin énfasis toma unos objetos con luces, nocturnas y alucinatorias, de pesadilla. La luz es, sin embargo natural, porque está producida por la descomposición. Es el resplandor de lo nauseabundo.
Todo esto puede llevarnos o no, al tema de la Guerra Civil o hacernos sentir al borde mismo del caos. Poco importa. El tema verdadero es otro: la función del arte, de la literatura. Tomar el espanto, lo siniestro, lo que se pudre, el dolor cotidiano y transfigurarlo en belleza con esa luz de lo que se descompone. Por eso no hay arte de lo bonito. La belleza: transmutación del dolor, de la condición natural que es siempre insoportable para el hombre buscador de cualquier modo de otra realidad, aunque sea en la pureza de los números y de las geometrías.
Este cuadro se encuentra en el Museo de Arte Moderno de New York.

“Guernica” Pablo Picasso